Exámenes oficiales de años anteriores: enteros y resueltos
Publicado el 19 de octubre de 2026
Los exámenes oficiales de convocatorias anteriores, enteros: pregunta a pregunta, con la respuesta del tribunal y el artículo de la norma que la responde.

En Cinosura los exámenes oficiales de convocatorias anteriores no son una estadística: los abres y los lees enteros, pregunta a pregunta, con la respuesta que dio el tribunal, su explicación y el artículo de la norma en el que se apoya. También puedes hacer cualquiera de ellos como test, tal cual cayó. En el Cuerpo Administrativo de la Seguridad Social son 998 preguntas oficiales, de siete años de exámenes.

Un examen oficial de otra convocatoria, pregunta a pregunta. Captura de Cinosura con datos de ejemplo.
El porcentaje no te enseña a contestar
Saber que un tema cae mucho sirve para repartir las horas, y para eso tienes lo que más cae. Pero el día del examen no te preguntan un tema: te preguntan una frase concreta, escrita por un tribunal, con tres opciones falsas construidas a propósito.
Y ahí está la diferencia. Una pregunta oficial no resume el artículo: se apoya justo en el matiz que el artículo tiene y el resumen no. Mueve un plazo de tres meses a cuatro, atribuye a un órgano colegiado una decisión que la ley da a su presidente, o junta dos datos ciertos en una opción que es falsa. Eso no se entrena leyendo el tema otra vez: se entrena leyendo preguntas de verdad.
998 preguntas reales, cada una con su artículo
En la ficha de esta oposición están sus exámenes oficiales, agrupados año a año desde 2018, con el turno y el modelo de cada uno. Hay exámenes de acceso libre y de promoción interna, ordinarios y extraordinarios, porque un proceso selectivo no siempre deja un único cuadernillo.
Lo que cuesta trabajo no es tenerlos: es lo que hay detrás de cada pregunta. Cogemos la pregunta real y buscamos en qué tema y en qué artículo está la respuesta. Las 998 tienen su explicación en el material, y eso cambia qué puedes hacer cuando fallas una de hace cuatro años: ir al párrafo que la contesta, en vez de quedarte con un «la correcta es la B».
De dónde sale cada pregunta
De la publicación del propio organismo, y de ningún otro sitio. El cuadernillo del ejercicio y la plantilla definitiva de respuestas que el Ministerio cuelga en su portal; y cuando ese portal ya ha retirado la convocatoria vieja, la ficha del proceso selectivo en el Punto de Acceso General, que las conserva mucho más tiempo. Nunca una recopilación de academia.
Eso tiene una consecuencia que conviene decir en voz alta: la respuesta correcta no es nuestra opinión, es la que marca la plantilla oficial. El enunciado se transcribe tal cual. Lo que ponemos nosotros encima es el artículo en el que se ancla y la explicación de por qué fallan las otras tres opciones.
Leerlo, o hacerlo tal cual cayó
Hay dos formas de abrir un examen, y sirven para cosas distintas:
- Leerlo. Pregunta a pregunta, con la respuesta oficial y la explicación delante, incluidos los supuestos prácticos. Es lo que haces mientras todavía estás con el tema y lo que quieres es ver cómo se pregunta.
- Hacerlo. El examen entero como test, en el orden en que cayó. Al terminar repasas todas las preguntas, también las que acertaste, con tu respuesta, la correcta, la explicación y su artículo.

Las preguntas del examen oficial con la respuesta del tribunal. Captura de Cinosura con datos de ejemplo.
La forma del ejercicio la fija la convocatoria, no nosotros. En el acceso libre de esta oposición es un ejercicio único de 120 minutos con dos partes: un cuestionario de 70 preguntas sobre las materias de los dos anexos del temario y un supuesto práctico desglosado en 15 preguntas, solo del anexo específico. Cada parte puede llevar tres preguntas de reserva, que únicamente se valoran si el tribunal anula alguna de las otras, y cada contestación errónea descuenta un cuarto del valor de una correcta. Si vas por el otro turno el ejercicio es más corto y entra menos temario: está contado en promoción interna a Administrativo de la Seguridad Social.
Un ejemplo
Supongamos que Marta tiene el temario específico leído y el general a medias. Decide hacer completo el examen de 2024 del turno libre. De las 70 preguntas del cuestionario contesta 58 y deja 12 en blanco: 41 aciertos y 17 fallos. Con la penalización de un cuarto le quedan 36,75 netas. Las cifras de Marta son inventadas como ejemplo; las 70 preguntas y el cuarto que resta cada error salen de la convocatoria.
Pero ese número no es lo que le cambia la semana. Lo que se la cambia es el repaso de después: nueve de sus diecisiete fallos vienen del mismo sitio, la cotización, y no en abstracto, sino en tres artículos concretos que ya sabe cuáles son, porque cada pregunta los lleva puestos. Las doce que dejó en blanco le dicen otra cosa distinta: qué parte del general no había visto todavía. Un porcentaje de acierto no le habría dicho ni una de las dos cosas.
Por dónde empezar sin registrarte
En esa misma ficha, en el apartado de exámenes, hay tres preguntas reales, resueltas y con su explicación entera, sin necesidad de cuenta. Si lo que querías era ver el nivel de verdad antes de ponerte, empieza por ahí: en dos minutos sabes si el examen que te imaginabas es el que hay.
Dentro de la app el examen se corrige solo y los fallos vuelven al plan como repaso del artículo que fallaste. Se prueba siete días sin tarjeta.
