Tu plan, a tu medida
Nos dices tu oposición, tu fecha y cuánto tiempo tienes (incluidas vacaciones o semanas imposibles), y partimos de lo que ya llevas estudiado. Reparte tus días entre bloques —por ejemplo, tres para el específico y dos para el general— y ordena los temas a tu manera o deja que vaya primero lo que más cae. Lo ves por los dos lados: como una agenda —cada día con sus sesiones en orden, lo que dura cada una y lo que te queda libre— y por temario, con cada repaso y su material. Si algo no te cuadra, lo arrastras a otro día o eliges uno de los que tienen hueco, o le cambias el material. Si ese día te pasas de tu tiempo te lo decimos, no se mueve nada más y lo deshaces con un toque.




